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Entra y siéntete en casa...

sábado, 24 de febrero de 2018

Paradoja






Le llegó una de esas preguntas que hacen las redes sociales cada cierto tiempo.  ¿Qué te hace feliz ?
No lo sé - pensó- pero de serlo no lo diría.  Pensó que las redes triunfan cuando somos infelices y cuanto más infeliz se sea más conseguirán hacernos perder el tiempo para encontrar esa fórmula.  La vida virtual nos hace entregar sin darnos nada a cambio, nos hemos dejado espiar, manipular, las redes están para eso, para hacernos infelices, o felices a su modo, como ellos quieren, con falsas sonrisas, nos quieren falsos, vacíos,  alegres mientras no nos damos cuenta  que nos están robando la vida, ocupados en tonterías mientras lo importante ... pasa por delante.  Pensó que guardaría el secreto de donde encontró sus retazos de júbilos y placeres.  Pensó que ella quería ser de verdad, estar llena de cosas reales, quería habitar en esta roca perdida en el infinito universo contigo.  Quería la vida, la vida... amb tu.

No os distraigáis en tonterías mientras lo importante... pasa por delante .




miércoles, 21 de febrero de 2018

Audaz


Me he despertado entre la oscuridad y aún con las voces del mundo onírico, te he sentido a mi lado, te he estado observando un rato en la oscuridad de  la madrugada.  No necesito cielos azules ni tartas de manzanas, no necesito conciertos ni cotillones, ni siquiera una brújula para volver al lugar del que vine.  Quiero perderme aquí entre las cuatro esquinas de tu cama. Vivir cada día  lo que nos vaya viniendo pero cada noche volver a tu cama como la que vuelve a esos sueños del corazón.

Me he acercado con suavidad y tú, puede que sintiendo mi necesidad, me has dado tu hombro, he sentido tus manos como acariciaban mi cuerpo.   Y yo... yo he observado tu cuerpo desnudo, tu contorno en la penumbra de las mañanas...  y siento que todos los caminos me llevaban a ti, a tus fuertes brazos y tu mirada de hombre audaz, desde entonces  llevo el perfume de tu piel en mi piel, y anhelo todos esos desayunos contigo y besayunarte antes de que el sol acaricie nuestra ventana.  No me llaméis soñadora ya que solo estoy viviendo.